¿Pagarías por un amigo? La tendencia que crece en un mundo cada vez más conectado… y más solitario
Tomar un café, caminar por un parque o simplemente conversar con alguien por una hora ya es un servicio que miles de personas están dispuestas a pagar.
La plataforma RentAFriend.com, una de las más conocidas a nivel mundial, conecta a usuarios con personas que ofrecen compañía para actividades cotidianas, con tarifas que suelen oscilar entre 10 y 50 dólares por hora, aunque algunos perfiles cobran más.
Esta modalidad ha ganado popularidad en Japón, Estados Unidos, Corea del Sur y China, países donde la soledad y el aislamiento social han impulsado un mercado basado en la necesidad de conexión humana.
Los expertos señalan que detrás de este fenómeno hay varios factores: el exceso de tiempo frente a las pantallas, el trabajo remoto, el uso intensivo de redes sociales, la dificultad para crear vínculos reales y el aumento de jóvenes que, a pesar de estar siempre conectados, dicen sentirse solos.
La escena es cada vez más común: familias reunidas mirando sus teléfonos, amigos compartiendo una mesa sin conversar y parejas más pendientes de las notificaciones que del momento que viven.
Más que una curiosidad, el alquiler de amigos refleja una pregunta que invita a la reflexión: ¿estamos perdiendo la capacidad de conectar con quienes tenemos al lado?
Porque, al final, ningún “like” sustituye una conversación sincera, una risa compartida o la compañía de un verdadero amigo.
