Durante días su historia mantuvo encendida una luz de esperanza. Familiares, rescatistas y miles de personas siguieron cada minuto de la búsqueda, aferrados a la posibilidad de un milagro tras la tragedia.
Su madre nunca dejó de creer. Con el corazón de una mamá que se niega a rendirse, mantuvo viva la esperanza de volver a abrazar a su hijo.
Hoy el desenlace llena de tristeza a todos los que acompañaron su historia. Lucas se convierte en símbolo del amor, la fe y la esperanza que permanecen incluso en los momentos más difíciles.
️ Descansa en paz, Lucas. Muchos corazones estuvieron contigo.
