MANUEL RUIZ DE ESTILO AGUERRIDO Y ENTUSIASTA QUE MARCA EL PERIODISIO EN NY
Tras enfrentar la muerte por varias ocasiones, el comunicador dominicano maniente su alegria y entusiamo patentizando su estilo a la hora de ejercer el periodismo
La vida de Manuel Ruiz es testimonio de resistencia, fe y amor profundo por la comunicación. Su historia personal, marcada por duras pruebas de salud, no solo lo mantuvo en pie, sino que fortaleció su espíritu y reafirmó su misión de servir desde el periodismo.
En mayo de 2015 fue sometido a una cirugía por cardiopatía hipertrófica en el NewYork-Presbyterian Hospital, una condición congénita que dificultaba el bombeo de sangre y ponía en riesgo su vida. Años después, en marzo de 2018, recibió otro golpe: insuficiencia renal avanzada, con apenas un 10 % de funcionamiento de sus riñones, lo que lo llevó a un riguroso proceso de diálisis tres veces por semana.
El 10 de enero de 2019 llegó lo que él llama «un regalo de Dios»: un trasplante de riñón gracias a un donante compatible desde Oklahoma. Aceptó el procedimiento aun sabiendo que el órgano provenía de un paciente con hepatitis C, como parte de un plan piloto en el Montefiore Hospital. Tras el trasplante y un tratamiento de 30 días, los estudios confirmaron que estaba completamente libre del virus.
Ese mismo año enfrentó una cirugía adicional por un cólico biliar, y en abril de 2020 su vida volvió a pender de un hilo al contagiarse de COVID-19. Permaneció cinco meses hospitalizado, muchos de ellos en condiciones extremas, con traqueotomía, complicaciones respiratorias severas y una larga recuperación física. Volvió a caminar, hablar y comer gracias a un proceso intenso de rehabilitación. Regresó a casa con 70 libras menos, pero con una fe intacta.

Durante esos días oscuros, dos canciones lo acompañaron cada mañana: Paz en la tormenta y Levántate. Con ellas, y junto al personal médico, iniciaba reflexiones diarias a las seis de la mañana. Ahí entendió que la familia, la fe y el amor por la gente son lo esencial.
Hoy, con 73 años, Manuel asegura sentirse más fuerte y vital que décadas atrás. Su mensaje a las nuevas generaciones es claro: por duras que sean las adversidades, nunca se puede perder la fe ni la esperanza. Cree firmemente que cada victoria deja una satisfacción y una lección.
Desde la cámara, mantiene su compromiso de dar voz a los que no la tienen, proyectar emprendimientos, desafíos y triunfos, y transmitir la convicción de que sí se puede. A los periodistas, comunicadores e influencers les exhorta a prepararse, actualizarse y ejercer su labor con ética, valores y respeto.
Oriundo de Cotuí, ingeniero agrónomo de formación, maestro universitario y locutor desde 1978, Manuel Ruiz es padre de diez hijos, hombre de fe y comunicador por vocación. Cree que aunque un día parta físicamente, su legado seguirá vivo en las nuevas generaciones.
Como él mismo lo resume en la frase que lo identifica:
«La vida no se mide por los años, sino por los instantes que te hicieron seguir vivo.»
