A veces, el universo conspira de formas inesperadas para reunir a las personas en el momento perfecto. Así nace “La Casualidad”, la nueva balada del cantautor dominicano Seye, en colaboración con uno de los grandes íconos del pop romántico en español: Álex Ubago.
La historia detrás de esta canción es tan auténtica como su melodía. Hace algunos años, Álex y Seye coincidieron brevemente en República Dominicana. Fue un encuentro fugaz, sin saber que más adelante sus caminos volverían a cruzarse. El tiempo pasó, y no volvieron a tener contacto… hasta que ocurrió, precisamente, la casualidad.
Su historia con Álex Ubago: Una “casualidad” del destino convertida en canción
Un día, Álex Ubago compartió en sus redes sociales un fragmento de una canción que había llegado a él. Lo que no sabía era que esa composición tenía nombre y apellido: era obra de aquel joven dominicano que una vez conoció. Al ver el video, Seye no dudó en escribirle para contarle que la canción era suya. Y así, como si el destino hubiese estado aguardando el momento ideal, volvió a encenderse una conexión especial entre ambos artistas.
Ese recuerdo compartido, ese reencuentro inesperado —y ahora inolvidable— fue lo que inspiró la creación de “La Casualidad”. Una canción que habla de momentos mágicos, de conexiones humanas que trascienden el tiempo y la distancia, y de cómo una coincidencia puede convertirse en algo profundamente significativo.
Con una lírica honesta y emotiva, la canción fusiona la sensibilidad contemporánea de Seye con el inconfundible estilo melódico y nostálgico de Álex Ubago. El videoclip, grabado entre República Dominicana, España y Estados Unidos, acompaña visualmente esta narrativa con imágenes que evocan emociones, memorias y encuentros que dejan huella.
“La Casualidad” es un lanzamiento bajo el sello Villarq Music, que apuesta por propuestas artísticas con alma, profundidad y resonancia emocional. Esta colaboración no solo une dos voces, sino también dos almas musicales que, por obra del destino —o del universo— se reencontraron en el momento justo. Y a veces, las casualidades… son la forma más hermosa que tiene la vida de decirnos que vamos por el camino correcto.


